Hola a todos, hoy escribo para comentaros que han publicado mi cuento Mick Valiente y su andador plateado en el blog Boolino. Estoy muy contenta y les agradezco mucho la posibilidad de dar a conocer mi cuento a mucha más gente através de su blog.
Os dejo el enlace :
http://www.boolino.es/es/blogboolino/articulo/mick-valiente-y-su-andador-plateado/
domingo, 9 de noviembre de 2014
martes, 4 de noviembre de 2014
Magdalenas de limón sin leche
Magdalenas
de limón sin leche
Este fin de
semana he aprovechado para hacer magdalenas de limón sin leche. La receta
es igual que la de las magdalenas de naranja sin leche pero hay que
sustituir el zumo y la ralladura de naranja por zumo y ralladura de
limón. La verdad es que están muy buenas de sabor y son muy fáciles de
hacer.
La receta para seis magdalenas de limón sin leche es:
-2 huevos.
-100 gramos de
azúcar.
-110 gramos de
harina.
-El zumo de un
limón.
-Ralladura de
limón.
-100 ml de aceite
de oliva.
- Medio sobre levadura.(cuidado
algunas marcas llevan trazas de leche)
Lo primero que hay que mezclar son los huevos batidos con el azúcar.(Como el sabor del limón natural es fuerte , si os gustan que las magdalenas sean muy dulces yo añadiría 20 gramos más de azúcar)Después se añade el zumo y la ralladura de limón y cuando ya está esta todo homogéneo.La harina, el aceite y la levadura. Una vez removido todo muy bien lo dejamos unos minutos reposar mientras calentamos el horno a 180 grados. Las metemos 20 minutos y ya está.
Lo primero que hay que mezclar son los huevos batidos con el azúcar.(Como el sabor del limón natural es fuerte , si os gustan que las magdalenas sean muy dulces yo añadiría 20 gramos más de azúcar)Después se añade el zumo y la ralladura de limón y cuando ya está esta todo homogéneo.La harina, el aceite y la levadura. Una vez removido todo muy bien lo dejamos unos minutos reposar mientras calentamos el horno a 180 grados. Las metemos 20 minutos y ya está.
Espero que os salga muy bien y los peques disfruten de este postre
sábado, 11 de octubre de 2014
Mi bebe tiene plagiocefalia
A lo largo de estos casi cuatro años, Valiente ha tenido que ir corrigiendo las secuelas que le quedaron después de estar ingresado casi noventa días en el hospital. Una de las primeras que nos surgió fue la plagiocefalia, mi pequeño se había pasado tres meses echado boca arriba, con sus bracitos y piernas llenos de vías que no le permitían moverse.
Como consecuencia de ello, se le produjo una pequeña escara en la parte posterior de su cabecita y los huesos de su cabecita se fueron moviendo, aplanándole un lado de la cabeza. Al poco de salir del hospital, me comentaron que, no me preocupara que cuando comenzase a sujetar su cabeza, poco a poco se iría corrigiendo.
Pero pronto surgió otro problema, Valiente tenía hipotonía muscular, por lo tanto la solución no iba a ser tan fácil. Con el paso del tiempo, Valiente comenzó a girar la cabeza hacia el lado derecho cuando estaba echado hacia arriba y llegó un momento que le constaba mucho mantenerla mirando al frente.
Los fisioterapeutas nos recomendaban que le pusieramos toallas enrolladas para que no pudiera girar la cabeza cuando estaba durmiendo. Pero no quería dormir con las toallas . Realmente no me parecía una buena solución.
Por ello, empecé a investigar por mi cuenta alguna solución diferente, me hablaron de la osteopatía craneal y de unas almohadas para dormir que ayudaban a que la cabecita no se deformara.
Durante un año acudimos una vez al mes a consulta de una osteópata que le ayudo a recolocar los huesos de su cabecita. Y le compré una almohada que nos recomendó nuestra fisioterapeuta, se llama Cojín mimos plagiocefalia. Valiente la uso unos meses, porque también le resultaba incomoda para dormir aunque la aguantaba más tiempo que las toallas enrolladas.
Poco a poco Valiente fue cogiendo más tono muscular hasta que consiguió sujetar su cabecita, fue realmente en ese momento cuando el aspecto de su cabecita comenzó a mejorar.
martes, 30 de septiembre de 2014
sábado, 27 de septiembre de 2014
Mclaren Major Elite una buena compra
Hace meses que mi pequeño Valiente, ha dejado de ser un bebe ya
mide más de un metro y aunque es muy delgadito, su sillita
de paseo antigua le quedaba muy pequeña.
Cuando decidimos que ya era el momento de
empezar a buscar una nueva silla de paseo, nos encontramos con el mismo
problema de siempre. Las tiendas no tienen nunca una muestra de la silla que
deseas comprar, hay que comprarlo todo por catalogo. Pero después 3 años
comprando material ortopédico por catalogo, ya estamos escaldados. Este
material suele ser muy caro y no siempre es el adecuado para nuestro peque. Por
ello consultamos por internet muchos modelos de sillas, hasta que encontramos
una que se adaptaba a sus características .
Valiente ha conseguido buen control cefálico
y de tronco, y aunque ya ha empezado a andar tiene problemas con el equilibrio
y se agota muy fácilmente. Las características que buscábamos en una silla eran
que se adaptara a su aumento de peso y altura hasta pueda andar solo, que fuera ligera, pues yo tengo que subir siete escalones en el portal
hasta llegar al ascensor y si no era imposible subir a casa, que se doblase
bien para poder meterla en el coche y que no tuviera un precio
desorbitado.
Finalmente nos decidimos por la McLaren Mayor
Elite. Hace una semana que nos llegó y estoy muy contenta con la compra, ya que
se adapta perfectamente a nuestras necesidades.
domingo, 21 de septiembre de 2014
Mi bebe es alérgico a la proteína de la leche de vaca
Cuando el médico dice estas palabras:-Tu
bebe es alérgico a la proteína de la leche.
La noticia cae como una bomba que transforma tu
forma de entender la alimentación.
Desde siempre he sido una persona
que disfruta comiendo, no soy nada delicada para la comida y siempre he comido
de todo sin preocuparme por leer las etiquetas de los alimentos.
Pero hace casi cuatro años todo eso
cambio, mi pequeño Valiente era alérgico a la proteína de la leche vaca, y me
tenía que poner las pilas rápidamente.
En el hospital nos explicaron
básicamente que Valiente no podía tomar leche de ningún mamífero (vaca, oveja,
cabra......) no podría tomar ningún alimento que estuviese hecho con ella,
(queso, mantequilla....), ni ningún alimento que la contenga entre sus
ingredientes (jamón york, pates...).
Vamos un lío. Mientras era un bebe
fue fácil sustituir la leche procedente de animales por leches vegetales, sin
embargo a medida que pasa el tiempo hay que superar el día a día de batidos ,
helados, bollos, tartas... que todos los peques comen a nuestro alrededor y él
aun no puede tomar.
Por ello, decidí hace unos meses
aprender algunas recetas de dulces que no llevasen leche y las colgué
en este blog.
A largo de estos años he descubierto en
la red varios blogs de mamas que cuentan sus experiencias y nos pueden
ayudar en el tema de marcas y productos. Os dejo los enlaces.
Pero antes de leerlos es súper importante
recordar que estos blogs pueden no tener actualizada la información o que
esta sea erronea.
Por eso yo suelo utilizarlos como
guía para buscar productos y marcas que no contienen leche, pero antes de dárselos a
Valiente reconfirmo esta información contactando con
las marcas o leyendo con mucho cuidado las etiquetas de los ingredientes.
lunes, 1 de septiembre de 2014
¿ AULAS ESPECIALES,INTEGRACIóN , INCLUSIÓN O SIMPLEMENTE SENTIDO COMÚN? OPINIÓN DE UNA MAMA
¿Aulas especiales, integración, inclusión o sentido común? Esta es la gran pregunta. Para mi como madre de un precioso niño de tres años que tiene unas ganas bárbaras de aprender y disfrutar de la vida, la respuesta es muy sencilla. Todo niño tiene derecho a ser feliz, tener muchos amigos y recibir la mejor educación.
Siendo apenas un bebe, la neuróloga nos dijo; -Es muy importante que Valiente vaya al fisioterapeuta, al logopeda , pero no os olvidéis de lo más importante. Debe estar en contacto con niños de su edad, los peques aprenden imitando y copiándose los unos a los otros, por muchas horas de terapias que reciba, ninguna será tan beneficiosa para él como una buena hora de juegos y actividades con niños de su edad.
Basándome en estas palabras, inicie mi búsqueda de la guardería y colegio perfecto para Valiente.
Mi peque iba a ir a la guardería. Yo estaba feliz de dar un paso tan importante. Pero también estaba nerviosa de pensar como se adaptaría a este cambio y si el personal de la guardería estaría preparado para cuidar de Valiente.
Como madre me interesaba la opinión de otras madres que hubieran pasado por una situación similar. Algunas estaban felices con la educación que estaban recibiendo sus hijos, pero otras estaban frustradas.Sentían que ellas no habían tomado la decisión final sobre el tipo de educación que sus hijos estaban recibiendo, simplemente habían aceptado como bueno lo que unos profesionales dictaminaron que eran mejor para sus peques. Y una vez pasado el tiempo se habían dado cuenta que sus peques no eran felices y no estaban desarrollando todo su potencial .Me contaron que muchas de ellas habían solicitado el cambio de un modelo a otro, pero todas se quejaban que los cambios eran difíciles y muy lentos.
Sus palabras me marcaron y más aun cuando conseguí ponerme en contacto con par de profesoras de apoyo que estaban trabajando en colegios de la zona y me dijeron con gran pesar ,que si bien es cierto que la mayoría de los niños con necesidades especiales deberían estar en el sistema de inclusión, en la realidad a la mayoría los redireccionaban a las aulas especiales con unas cuantas horas semanales de integración, simplemente por falta de dinero. Los centros no tenían suficientes profesores de apoyo para cada niño.
Cuando les escuche decir esto, me sentí fatal y lo peor estaba por llegar. Cuando acudí a la reunión para solicitar una plaza en una guardería publica y explicar que Valiente era un niño con necesidades especiales. Me recomendaron que hiciera un esfuerzo y que no le llevase a la guardería , que lo cuidase yo en casa y si acaso lo llevase de vez en cuando a alguna ludoteca.
Cuando les explique que la neuróloga nos había recomendado que Valiente debía estar con niños de su edad para poder mejorar, me comentaron que esto es lo que había, que estábamos en crisis y no había dinero. Lo máximo que me podían ofrecer era una plaza en un aula especial. Yo les volví a repetir que esto no era lo que ni marido ni yo como padres deseábamos y que además no era lo que la neuróloga nos había recomendado.
Insistimos tanto que después de ponernos mil pegas nos dijeron que quizás nos podían ofrecer una profesora de apoyo una hora y media algún día a la semana. Ósea que Valiente no iría a la guardería todos los días sino alguna hora los días que ellos decidieran.
Pasé unos días horribles dándole vueltas sin parar , lo que en principio parecía una aventura ilusionante, de repente se había convertido en una pesadilla.¿Que decisión debíamos tomar?
Recordé lo que las mamas me habían comentado y decidí que mi marido y yo éramos lo únicos que podíamos decidir el tipo de educación que debía recibir nuestro hijo.
Me senté en el sillón de mi salón y por un momento olvidé todo lo que había pasado en los últimos dos años y recordé el día que estando embarazada de apenas tres meses lleve a mi marido a la puerta de la guardería de un colegio privado y le dije cuando nazca Valiente me gustaría que viniese aquí.
De repente se me iluminó la bombilla y¿ por qué no?.Sin pensarlo mucho más concerté una entrevista con el colegio y les comenté los problemas médicos y el retraso motor y de lenguaje de mi peque.Pero también les conté que Valiente era un niño muy avispado con muchas ganas de aprender,con una memoria visual extraordinaria, de muy buen carácter y muy simpático. Me escucharon atentamente y después de valorarlo me dijeron que por ellos no había ningún problema, estarian encantados de que Valiente acudiera a sus aulas. Me informaron que mi peque iría acompañado por un profesor de apoyo, al menos al principio hasta que su movilidad mejorara y que al ser privado yo debía cargar con el gasto del mismo.
Tuvimos que pensarlo con mucho cuidado, porque el precio era alto, pero después de meditarlo mucho, nos decidimos por esta opción.
Los gastos son muy altos y tenemos que hacer un gran esfuerzo económico para que Valiente pueda recibir la educación que nosotros deseamos.
Por ahora merece la pena, Valiente es un compañero más en su clase, todos sus pequeños compañeros le adoran y le cuidan con mucho cariño. Hace las actividades con sus amiguitos, pinta, juega con los instrumentos......
Al final de curso participo en el festival, con la ayuda de sus profesora de apoyo bailó junto a sus compañeros la música del rey león. Sonrió sin parar durante todo el baile. Y fui feliz viéndole disfrutar.
Por ello mi respuesta a la pregunta: ¿Aulas especiales, integración, inclusión o sentido común?
Siempre será la misma, la respuesta a esta pregunta solo puede ser aquello que haga feliz a nuestros hijos y eso solo se puede conseguir utilizando el sentido común, sin enconsertarlos, dejándolos desarrollar todo su potencial y no limitándolos nunca.
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